2 de enero de 2017

Balance del año 2016

El año 2016 fue bastante duro para mí, ya que hubo muchos cambios y disgustos importantes en el terreno laboral (actualmente ni mi pareja ni yo estamos bien en este sentido).
Todo esto estuvo aderezado con los cambios de rutina debido al bebé: llevarlo por primera vez a la guardería, tener que encontrar la forma de organizarnos cuando estaba enfermo (no eres consciente de la falta de conciliación que hay en este país hasta que tienes un familiar dependiente), y bueno, de la batalla para llegar a fin de mes mejor ni hablar.
También me enfrenté a algunas decepciones en el terreno amistoso y familiar, y esto junto con lo anterior ha hecho que 2016 fuera uno de los peores años de mi vida.


A pesar de ello también ha habido cosas buenas. La primera y más importante, que los tres (mi pareja, mi hijo y yo) seguimos enteros. Sé que es algo que ya está muy gastado de decir, pero en general no valoramos la salud hasta que la perdemos. Es algo que se da por hecho, y si miramos a nuestro alrededor no es difícil encontrar personas con dificultades.

También he conseguido conducir. Los que me conocen saben el miedo que le tengo y lo mucho que me ha costado ser capaz de ponerme detrás de un volante. He ganado en independencia y mi pareja ya no tiene que preocuparse de acompañarme a ninguna parte.

A pesar de las decepciones que mencionaba, también hemos podido llegar a un entendimiento y conseguir ayuda de algunos familiares cuya colaboración ha sido vital para cuidar del bebé. No es fácil y cruzamos los dedos para que no se ponga enfermo, pero si ocurre tenemos forma de salir adelante.

Y por supuesto, la experiencia de ver a mi hijo cumplir su primer año y ver su evolución.

Ahora nos sigue quedando un año muy duro por delante, en el que ya estamos trabajando muy duro para poder cambiar nuestra situación. Tengo fe que en algún momento conseguiremos lo que nos hemos propuesto y nuestra suerte cambiará. ¡Feliz año 2017! :)

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