Estaba ayer hablando con una amiga y surgió el tema de las amigas que vienen y van, esas que solo hacen acto de presencia cuando necesitan algo y luego se esfuman.
2 de febrero de 2017
26 de enero de 2017
Junta de vecinos
Hoy tengo junta de vecinos: Horror. Cuando veo el cartel que empieza con “se convoca reunión de propietarios
para…” colgado en la entrada del edificio se me ponen los pelos de punta.
23 de enero de 2017
A mis amigas pasadas, presentes y futuras
Cuanto más mayor me hago más claros tengo algunos aspectos de mi vida, y cada vez soporto menos a algunas personas. Como bien dijo la gran Meryl Streep, "ya no tengo paciencia para quien no merece mi paciencia".
16 de enero de 2017
Hueles mal
Hoy es lunes, no hay más. Poco se puede añadir a esta amarga
afirmación. Además es el día de más trabajo para mí en la oficina y la
compañera con la que suelo comer no estará esta semana.
Así que nada, al llegar la hora de comer me he arrastrado
desplazado al comedor para calentar la comida y sentarme. El sitio que he escogido es la esquina de una mesa, de esos que te
cuelgan un cartel luminoso enorme y figurado que cita “hoy no quiero que se me
acerque nadie”. Pero oh, sorpresa, al volver del microondas había dos personas
sentadas cerca y una de ellas es la comidilla de toda la empresa por lo mal que
huele.
15 de enero de 2017
Tengo el pelo graso
Pero cosa mala. Recuerdo que antes de mi efervescencia hormonal mi pelo duraba limpio hasta una semana. Pero oh, ¡sorpresa!, terminó la pubescencia y desde entonces he tenido que estar lavándome el pelo casi todos los días. Incluso si me lo lavo antes de ir a dormir al levantarme ya está regulero.
4 de enero de 2017
Familia y cuñadismos varios
Como la mayoría de personas de mi edad (o al menos con las
que yo me relaciono) he crecido en una familia con ideas bastante anticuadas.
Eso deja de tener tanta importancia cuando te independizas, pero con las
reuniones y comidas familiares vuelve la incomodidad.
2 de enero de 2017
Balance del año 2016
El año 2016 fue bastante duro para mí, ya que hubo muchos
cambios y disgustos importantes en el terreno laboral (actualmente ni mi pareja
ni yo estamos bien en este sentido).
Todo esto estuvo aderezado con los cambios de rutina debido
al bebé: llevarlo por primera vez a la guardería, tener que encontrar la forma
de organizarnos cuando estaba enfermo (no eres consciente de la falta de
conciliación que hay en este país hasta que tienes un familiar dependiente), y bueno,
de la batalla para llegar a fin de mes mejor ni hablar.
También me enfrenté a algunas decepciones en el terreno
amistoso y familiar, y esto junto con lo anterior ha hecho que 2016 fuera uno
de los peores años de mi vida.